Os damos la bienvenida a nuestro espacio de trabajo, un lugar pequeñito dentro de este inmenso mundo de información 2.0. Os invitamos a que veáis nuestro trabajo de todo un año, en la asignatura de Orientación Profesional, perteneciente al último año de la licenciatura de Psicopedagogía. Compartiendo todo este trabajo pretendemos que todos tengáis acceso a los aprendizajes que hemos adquirido y, ¿por qué no? hacerlos vuestros. Bienvenidos a nuestro pequeño mundo.
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viernes, 14 de junio de 2013
Ficha técnica: Orientación en la evaluación, recnocimiento y acreditación de competencias.
1. Referencia
bibliográfica:
ECHEVERRÍA,
B. (2010). Orientación en la evaluación, reconocimiento y acreditación de
competencias. En B Echevería
(Coord.), S. Isus, M. P. Martínez y L. Sarasola, Orientación profesional (pp. 406-410). Barcelona: Editorial VOC.
2. Resumen:
Un balance
de competencia es una forma de ayuda hacia las personas, que tienen la
necesidad de conocer sus competencias, ya que tienen en mente proyectarse
nuevamente para reinvertirse en el futuro. Todo esto, debemos de hacerlo con
una gran motivación hacia esas personas.
Esta técnica
comprende implica cinco dimensiones: la dimensión proyectual, la dimensión
activa y proactiva, la dimensión de individualización, la dimensión ecológica y
la dimensión formativa.
Este método
sigue un proceso de tres fases: La fase de acogida, la fase de investigación y
la fase de síntesis.
3. Palabras
claves:
·
Análisis
de competencias
·
Dimensiones
·
Fases
del proceso
·
Proyecto
de futuro
4. Ideas
más importantes:
“Permitir a los trabajadores analizar
sus propias competencias profesionales y personales, más que sus aptitudes, con
el objeto de definir un proyecto profesional o, en el caso de que no fuese
necesario, un proyecto de formación.” (Joras,
M. 1995:18). En ECHEVERRÍA, B. (2010).
“El proceso de Balance de Competencias
tiene como objetivo permitir a las personas adultas (…) puntualizar las propias
competencias, conocerlas mejor y, a partir de ello, construir un proyecto
personal o profesional, dejando claro, a la vez, los medios y las fases para
realizarlo (…).” (Lemoine,
C. 2002:23). En ECHEVERRÍA, B. (2010).
Ficha técnica: Evaluación, balance y formación de competencias laborales transversales.
1. Referencia
bibliográfica:
RODRÍGUEZ
MORENO, M. L. (2006). Evaluación, balance
y formación de competencias laborales transuersales. (pp. 109-154).
Barcelona: Laertes.
2. Resumen
Un balance
de competencias es una ayuda a personas para autoevaluarse según sus
competencias, intereses y capacidades. Lleva consigo una auto-orientación que
podrá utilizar a lo largo de su vida laboral, junto con otra orientación, que
recibe el nombre de evolutiva, que permitirá a la persona ir cambiando mediante
formación y trabajo. Este reconocimiento de competencias, intereses y
capacidades de carácter experiencial y cultural, es una fase previa para la
elaboración del proyecto vital y profesional.
En el
balance de competencia se detallan todos los resultados de la educación formal
como de la experiencia en diferentes contextos, lo que el conjunto de estos
puede llegar a elaborar recursos útiles para su futuro laboral. Se pueden
distinguir diferentes enfoques: relacional, diferencial, ergonómico o experto y
el enfoque de la imagen se sí mismo. Todos estos enfoques se pueden recoger a
través de diversos instrumentos, como: historias de vida, currículum vitae, cuestionarios
e inventarios, prácticas en empresas, etc.
3. Palabras
claves:
·
Autoevaluación
·
Auto-orientación.
·
Orientación
evolutiva.
·
Proyecto
vital y profesional
·
Instrumentos
de orientación profesional.
4. Ideas
principales
“Una competencia no es un mero
conocimiento ni un conjunto de saberes; no se reduce a un saber ni a un saber
hacer; i siquiera es asimilable a lo que se aprende en un curso formativo o un
proceso de cualificación. Al contrario, la competencia requiere a todo eso pero
no es reductible a ninguna de esas cosas ni a la mera suma de ellas.” (Guy Le Boterf, 1994:109). En
RODRÍGUEZ MORENO, M. L. (2006).
“El
balance de competencia se considera como una comparación entre lo que se posee
y lo que se necesita y no se posee, es decir, como una reflexión hacia la
consecución de las competencias requeridas en el futuro puesto de trabajo, la
construcción del proyecto profesional facilita a la persona orientada conocer
hasta donde ha llegado y hasta donde le interesa llegar (expectativas
profesionales); dar significado al trabajo que aspira(motivación profesional);
poder organizar y prever sus planes formativos (protagonismo en la formación
continua y en la actualización de los saberes y la competencia laboral); y, finalmente,
comprender que la dinámica personal es compleja y que las valoraciones han de
ser hechas sopesando muchos platillos de la balanza (valor educativo o
formativo)”. (Romero
Rodriguez, 2009: 135).
Ficha técnica: El diagnóstico en Orientación Profesional. modalidades e instrumentos.
1. Referencia
bibliográfica:
Padilla, M.
T. (2009). El diagnóstico en Orientación Profesional: modalidades e
instrumentos. En L. M. Sobrado y A.
Cortés (Coords.), Orientación Profesional
(pp. 101-118). Madrid: Biblioteca Nueva.
2. Resumen:
La
orientación profesional está relacionada con la realización de diagnósticos.
Estos diagnósticos nos facilita el análisis de variables que embarcan a esas
personas las cuales necesitan orientación y poder servir de ayuda a la toma de
decisiones. Por lo que a la hora de diagnosticar se necesita la utilización de
técnicas y procedimientos diversos para poder recoger todo aquella información
sobre las mismas variables que queremos analizar.
A
continuación estos procedimientos de diagnostico lo clasificamos: en pruebas estandarizas;
y en pruebas no estandarizadas. Dentro de las pruebas estandarizadas, se
encuentran inventarios de intereses, instrumentos para la evaluación del
desarrollo vocacional y profesional, pruebas para la evaluación de la toma de
decisiones, instrumentos para la evaluación de los valores personales y
laborales, pruebas para la evaluación de ambientes, situaciones y problemas
personales y profesionales, instrumentos para la evaluación de competencias
profesionales e instrumentos complementarios al procesos de orientación
vocacional. Las pruebas no estandarizadas son la rejilla de constructos
personales, la historia de vida y el portafolios.
3. Palabras
claves:
·
Diagnóstico.
·
Recogida
de información.
·
Instrumentos
estandarizados y no estandarizados.
·
Análisis
de variables.
4. Ideas
más importantes:
“El objetivo buscado de
la Orientación Profesional era emparejar persona/puesto, esto es, decidir qué
personas son adecuadas para ciertos empleos, y qué empleos son idóneos para
cada persona.” (Padilla,
2009: 101-102)
“El diagnostico cumple
las funciones de motivar, clarificar, proponer soluciones y proporcionar
procedimientos.” (Sobrado,
2002:102). En Padilla, M. T. (2009).
“las diferentes
competencias necesarias para la aplicación de pruebas estandarizadas y de
técnicas cualitativas no es cuestión de cantidad, sino de tipo de habilidades
diferentes.” (Goldman,
1992: 106). En Padilla, M. T. (2009).
Ficha técnica: El proyecto profesional y vital.
1. Referencia
bibliográfica:
ROMERO, S.
(2009). El proyecto vital y profesional. En
L. M. Sobrado y A. Cortés (Coords), Orientación
profesional (pp. 119-141). Madrid: Biblioteca Nueva.
2. Resumen:
Un proyecto vital y profesional, no es otra cosa
que un análisis personal sobre la trayectoria profesional, donde la
intervención orientadora va a ser las relaciones dialécticas que se establecen
entre la persona orientada, su contexto y su historia. Este proyecto se
caracteriza por ser una construcción intencional y activa que se desarrolla a
lo largo de todo el ciclo vital, un proceso no lineal, un proceso complejo
donde la inteligencia emocional juega un
papel importante, una expresión de libertad; y por tener un carácter colectivo
y social.
El proceso
de elaboración de dicho proyecto, hace que el individuo integre sus
experiencias vividas como todas aquellas competencias adquiridas en las mismas.
El orientador, jugara el papel de agente de
cambio, de modo que tiene que ayudar a la persona a tomar conciencia de los
factores que influyen, de forma positiva o negativa, en sus objetivos personales, como también,
ayudar en el descubrimiento de nuevas categorías, formas y opciones
profesionales.
3. Palabras
claves:
·
Trayectoria
profesional
·
Experiencias
y competencias
·
Orientación
profesional
·
Agente
de cambio
·
Empleabilidad
y ocupabilidad
4. Ideas
más importantes:
“El proyecto vital y profesional como
una construcción activa en la que se trabaja sobre y se expresa la propia
imagen de si mismo/a, que implica la adquisición de una serie de conocimientos,
habilidades y actitudes, que requiere de un proceso previo de exploración, que
se concreta en un plan de acción y genera desarrollo personal.” (Romero Rodríguez, 1999: 122). En
ROMERO, S. (2009).
“Cuanto mayor sea la concordancia
entre lo que soy y lo que hago, mayor será también la seguridad afectiva que
propicie la creación, la realización, que permite experimentar y vivir nuevas
experiencias que implican nuevos desarrollos.” (Bousier, 1997: 124). En ROMERO, S.
(2009).
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